Con tus objetivos bien formulados.

El éxito de lograr nuestros objetivos va a depender en gran medida de como hayamos planificado nuestra ruta. Saltar a la piscina está muy bien pero antes recuerda mirar si hay agua.

Bienvenido de nuevo,

Imagino que a estas alturas te queda claro que debes aprovechar EL PODER DEL HAZ ALGO AHORA lo cual no tiene nada de incompatible con serenarse y plantear correctamente nuestro objetivo. A continuación voy a pasarte una serie de aspectos, tomados de la PNL y el Coaching, que debes tener en cuenta para que aumenten tus posibilidades de llevarlo a buen término.

Calibra el tamaño. Es importante saber si el objetivo se puede subdividir en partes más pequeñas. No trates de comerte la sandía de un solo bocado. Cada división es un objetivo en sí mismo que ha de plantearse teniendo en cuenta los pasos siguientes:

1. ¿Está en positivo? Sí seguramente esto lo habrás oído hasta la saciedad por ahí, yo aprovecho la ocasión para recordártelo. Dónde pones el foco se expande y ten cuidado con esto pues muchos tratando de huir del fuego acaban en las brasas, por ejemplo: “No quiero volver a suspender el examen”. El foco está en suspender lo que genera más tensión no productiva, difiere mucho de “Voy a estudiar todos los días un tema para para mi examen” aquí el foco, verbo igual a acción, está en estudiar.

2. ¿Depende de ti? Sí, tú y sólo tú debes ser el responsable de iniciar y mantener tu objetivo. Cuida que tu objetivo no dependa de la conducta o estados de ánimo de otras personas o fenómenos fuera de su Zona de Influencia*, si es así te recomiendo dejar de llamarle objetivo y ponlo en la carta a los Reyes Magos pues tiene más bien la pinta de ser un deseo a menos que se trate de un objetivo de equipo, en el cual cada uno conoce bien sus responsabilidades y las acepta.

3. Específico. Lo siento pero: ser rico, pesar menos o que me quieran no son lo que se dice muy específicos. Cuanto más concreto sea nuestro objetivo mucho mejor, un par de pistas para ver que no sea un deseo en vez de un objetivo, si todavía cabe hacerle preguntas del tipo: ¿Más rico que …?, ¿Pesar menos que…? ¿Comparado con…?” la cosa aún no va muy bien encaminada.

4. Por lo dicho en el punto anterior podemos deducir que tu objetivo ha de poder ser Medible. Esto significa que has de poder cuantificarlo, Si te has propuesto tener más dinero este año tienes que tener en mente la cifra que quieres alcanzar; más que pesar menos, fija tu peso deseado, en kilogramos al que vas a llegar. Esto aparte de mantener nuestro foco en lo que queremos y no en lo que tratamos de evitar, nos orientará si las acciones que estamos poniendo en funcionamiento están siendo efectivas o debemos corregirlas y otra cosa muy importante, también evitará sentimientos de frustración u obsesión por distorsiones en la percepción de cuando hemos alcanzado o no nuestra meta.

5. Alcanzable. No voy a ser yo el que le corte las alas a tus sueños, me gusta mucho pensar que nada es imposible, aún así hay que tener en cuenta que reducir nuestro peso quince kilos en diez días puede ser cuanto menos poco saludable. Normalmente, los objetivos requieren de completar una serie de acciones que se desarrollan en un periodo de tiempo, algunas metas no caben en una sola vida, bien porque son muy extensas o por que las planteamos demasiado tarde. No obstante, como sugerí al principio de este apartado no voy a poner en duda la capacidad de nadie para alcanzar sus objetivos de una manera creativa o por el poder de las sinergias creadas tras ampliar su Zona de Influencia*.

6. Retador. Tu objetivo ha de ser lo suficientemente desafiante como para impulsarte a la acción masiva. Si tu objetivo es demasiado pobre no va a movilizar los recursos necesarios para lograrlo. Establece un desafío lo suficiente elevado que te libere de dudas, que te saque de la procrastinación. Un buen reto te hace enfocarte en la estrategia de manera consistente. No es lo mismo plantearse bajar medio kilo de peso en un mes, que proponerte bajar esos diez kilos que te pondrían en un peso saludable en los próximos tres meses. Probablemente el primer desafío no lleve mucho enfoque ni estrategia y pueda convertirse en el eterno reto que nunca emprendo. Por el contrario si te comprometes con el reto de bajar diez kilos en tres meses probablemente pongas en marcha cambios en tu alimentación y actividad física que te van mantener conectado con tu objetivo.

7. Temporalizable. Este es un punto clave para la consecución de cualquier objetivo que te propongas. Probablemente te haya pasado ya el hecho de verte con un antiguo amigo por la calle y tras saludarle efusivamente arrancarte con el típico “A ver si quedamos un día y hablamos”, años más tarde se tropiezan cada uno con sus respectivas parejas y otra vez el famoso “quedamos un día para cenar y hablamos” y el remate final lo tenemos ese día que nos encontramos cada uno llevando al niño al colegio, el partido o lo que sea y nos arrancamos con la versión “Un día quedamos en casa y así los chicos se conocen”.

Si observamos a cada uno de los anteriores encuentros, tenemos buenas intenciones o deseos pero lo que no tenemos es un objetivo pues no concretamos una fecha concreta para el “deseado” reencuentro. Si no marcamos en nuestra agenda una fecha para la consecución de nuestro objetivo no movilizaremos las acciones necesarias en el tiempo para acercarnos a la meta. Como añadido, te recomiendo revisar las Leyes de Parkinson, sobre todo la de “El trabajo se expande hasta llenar el tiempo disponible para que se termine” y la de “El tiempo dedicado a cualquier tema de la agenda es inversamente proporcional a su importancia”.

Recuerda en aquellos objetivos en los que aparte de lograr el cambio deseado quieres mantenerlos en el tiempo debes marcar también fechas en las cuales podemos verificar que sigues conectado al objetivo y obteniendo beneficio que te habías propuesto o si por el contrario este se está viniendo abajo poder introducir mejoras en la estrategia.

Ahora si que es primordial que pases a la acción.

¡¡¡Coge papel y bolígrafo AHORA!!!

*El concepto de Zona de Influencia y Zona de Preocupación viene bien desarrollado en el libro de S. R. Covey, “Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva” , otro gran best-seller que sin duda te recomiendo leer.

 

Vive con entusiasmo,
Juan Luis

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